Tratamientos del cáncer de ovario

El tratamiento para el cáncer de ovarios en etapas tempranas (etapas I-II) consiste en una cirugía en la que se quita el útero, ambas trompas de Falopio y ambos ovarios (lo que se conoce como histerectomía con salpingooforectomia).

También se realiza la extirpación de ganglios de los territorios cercanos a los ovarios, omentectomía (extirpación del epiplón, que es la capa que recubre el abdomen en su interior) y se toman muestras del perioteno parela el análisis por parte del patólogo. Además, se realiza un lavado peritoneal que consiste en introducir suero en el abdomen que se recupera posteriormente y se realiza una inspección cuidadosa y palpación de toda la cavidad abdominal accesible en el momento de la cirugía. Esta cirugía, ya sea abierta o mínimamente invasiva (por laparoscopia) debe realizarse por un cirujano oncológico con alta experiencia en este tipo de cirugías.
Tras una cirugía incompleta, es decir, cuando no se ha podido extirpar por completo el tumor o realizar de manera completa todos los procedimientos comentados previamente, el paciente debe recibir tratamiento de quimioterapia (denominado tratamiento adyuvante, al administrarse después de la cirugía) con fármacos que habitualmente son el Carboplatino combinado con el Paclitaxel.

La cirugía, en lo posible, laparoscópica (mínimamente invasiva siempre que se pueda) y citorreductora, es decir, con la intención de quitar el tumor en su totalidad o al menos la mayor parte del mismo, juega un papel crucial en el tratamiento de enfermedad avanzada (estadios III y IV). Por lo tanto, el objetivo debe ser obtener mediante quimioterapia (generalmente con Carboplatino y Paclitaxel administrado cada 21 días 6 veces, o lo que es lo mismo, 6 ciclos), la eliminación del tumor. En este contexto, el esfuerzo quirúrgico debe ser para realizar una cirugía lo más completa posible. Varios estudios sugieren que la experiencia del cirujano es de suma importancia en los resultados y, por lo tanto, la recomendación es que los pacientes deben ser operados en centros con mucha experiencia.

Las novedades en los “tratamientos sistémicos” para cáncer de ovario de alto riesgo o avanzado:

Dos grandes estudios realizados en diferentes centros en distintos países, (GOG 218 e ICON 7) nos informaron que el bevacizumab (anticuerpo monoclonal que impide que se formen vasos sanguíneos en el tumor impidiendo que le lleguen nutrientes y oxígeno a las células tumorales produciendo su muerte) administrado con la quimioterapia inicial, mejoraba el tiempo que el tumor estaba controlado en comparación a la administración de quimioterapia sin este fármaco biológico. También se observó que añadir bevacizumab al tratamiento aumentaba la supervivencia de algunos pacientes, en concreto, los pacientes con enfermedad avanzada (estadio IV).

Por ello, se recomienda la combinación de bevacizumab junto con quimioterapia (Carboplatino-Paclitaxel) en pacientes que cumplan ciertas características que su oncólogo comentará en cada caso concreto.

Las pacientes que tienen mutaciones en BRCA (mutaciones hereditarias, que aumentan el riesgo de cáncer de mama y ovario) se benefician de recibir tratamiento con unos fármacos denominados inhibidores de PARP (fármacos que impiden que los daños de la célula tumoral sean reparados lo que los lleva a su muerte).

Cuatro ensayos fase III (SOLO-1, PRIMA, PAOLA-1 y VELIA) han demostrado que el tratamiento de mantenimiento con inhibidores de PARP (PARPi) (es decir, tratamiento administrado después de la respuesta a la quimioterapia con platino) aumentó significativamente el tiempo que la enfermedad estaba controlada (denominado supervivencia libre de progresión) en pacientes con cáncer de ovario seroso de alto grado (HGSOC). Todos los ensayos han mostrado un beneficio notable y sin precedentes en pacientes con mutación de BRCA. De hecho, en uno de los estudios (SOLO-1) este beneficio era muy llamativo, observándose que, tras 5 años de seguimiento de las pacientes, hasta un 50% tenían el tumor controlado, mientras que si no recibían este tipo de fármacos solo el 21% tenía la enfermedad controlada tras 5 años

El momento actual disponemos de 2 inhibidores de PARP: Olaparib y NIraparib, que podemos ofrecer a nuestras pacientes en el caso de que haya mutaciones de BRCA.

Por tanto, el tratamiento oncológico de las pacientes con cáncer de ovario está mejorando notablemente lo que ha permitido no sólo vivir más tiempo sino vivir mejor.