Cáncer de pulmón: Nuevos avances en su abordaje

El cáncer es una enfermedad en la que las células del cuerpo crecen sin control. El cáncer de pulmón es un tipo de cáncer que se origina en las células de los pulmones.

Cáncer de pulmón en cifras

El cáncer de pulmón es el más común a nivel mundial. Cada año se diagnostica cáncer de pulmón a 2,1 millones personas en todo el mundo y se estima que aproximadamente el 80% de estos casos se deben al tabaquismo. Es la principal causa de muerte asociada al cáncer, tanto en hombres como en mujeres, 1 de cada 4 muertes por cáncer se debe al cáncer de pulmón, de hecho, el cáncer de pulmón se cobra más vidas cada año que los cánceres de mama, próstata y colon juntos.

La mayoría de los cánceres de pulmón solo causan síntomas cuando ya se han propagado, por lo que cuando la mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón son diagnosticados la enfermedad ya ha avanzado a una etapa tardía.

En estas etapas tan avanzadas los tratamientos clásicos como la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia no presentan altas tasas de efectividad. Afortunadamente en los últimos años, gracias a la cada vez mayor compresión de los mecanismos internos que controlan el crecimiento y la propagación de las células del cáncer de pulmón, se han desarrollado nuevos medicamentos de terapia dirigida, que están ayudando a mejorar las posibilidades de supervivencia para los pacientes con cáncer de pulmón.

Medicamentos de terapia dirigida

Los medicamentos de terapia dirigida funcionan de distinta manera que los que se usan comúnmente en la quimioterapia. La terapia dirigida es un tipo de tratamiento del cáncer que actúa sobre las proteínas que controlan la forma en que las células cancerosas se multiplican, a diferencia de la quimioterapia que suele destruir todas las células que se forman y se multiplican rápido.

Actualmente, los medicamentos de terapia dirigida se usan con más frecuencia para cánceres de pulmón avanzados, ya sea con quimioterapia o por sí solos, ya que algunas veces, estos medicamentos funcionan cuando los medicamentos de quimioterapia no son eficaces.

Efectos de la terapia dirigida

Casi todos los tipos de terapia dirigida del cáncer funcionan bloqueando la acción de proteínas específicas que estimulan la formación y la diseminación de tumores en el cuerpo. Un breve resumen de las distintas estrategias en que la terapia dirigida actúa para tratar el cáncer es:

  • Ayuda al sistema inmunitario: Algunas terapias dirigidas marcan las células cancerosas para que el sistema inmunitario pueda reconocerlas con mayor facilidad y las destruya. Otras terapias dirigidas refuerzan el sistema inmunitario para que funcione mejor contra el cáncer.
  • Reducción del crecimiento de las células cancerosas: Las células sanas se dividen para formar nuevas células cuando ciertas señales se unen a las proteínas en la superficie de la célula, que indica a las células que se dividan. Las células cancerosas pueden presentar cambios en estas proteínas y se multiplican, aunque no haya señales. Algunas terapias dirigidas interfieren con estas proteínas y evitan que las células reciban la orden de multiplicarse. Este proceso ayuda a disminuir el crecimiento sin control del cáncer.
  • Detención la angiogénesis: Para que los tumores crezcan, estos necesitan formar nuevos vasos sanguíneos que los mantengan alimentados. Este proceso se llama angiogénesis. Algunos medicamentos de terapia dirigida, llamados inhibidores de la angiogénesis, bloquean este nuevo crecimiento de vasos sanguíneos.
  • Transporte de sustancias tóxicas: Se pueden añadir medicamentos de quimioterapia o radioterapia a substancias que se unen exclusivamente a dianas de las células cancerosas, destruyendo de esta forma las células cancerosas sin dañar las células sanas.
  • Control hormonal: Algunos cánceres necesitan de hormonas específicas para poder multiplicarse. Algunas terapias hormonales pueden impedir la generación de estas hormonas por parte del cuerpo y otras que estas hormonas cumplan su función en las células cancerosas.
  • Muerte de las células cancerosas: Algunas terapias dirigidas facilitan la apoptosis, proceso de muerte celular, de las células cancerosas de distintas maneras, sin afectar a las células sanas.