¿Qué es la Oncología? Áreas, breve resumen de la historia y evolución (en España)
La oncología es la rama de la medicina especializada en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. A diferencia de las otras áreas de especialización médica por órgano o sistema corporal, la oncología se ocupa de “una enfermedad”, el cáncer – que en realidad son “muchas enfermedades diferentes” que comparten características biológicas como anomalías genéticas y en la regulación de la proliferación celular y de la diferenciación o la capacidad de invasión de tejidos contiguos al tumor o de importante diseminación metastática a distancia- independientemente de la zona del cuerpo que afecten.
La oncología médica también se preocupa por la prevención y detección del cáncer (de forma multi disciplinar con otras especialidades médicas y epidemiología) pero abarca todas las etapas de la enfermedad:
- Diagnóstico.
- Seguimiento de los pacientes tras el tratamiento.
- Cuidados paliativos de pacientes con enfermedades en estado terminal. En este ámbito se han desarrollado unidades de cuidados paliativos en muchos centros hospitalarios y socio sanitarios con la participación de oncología médica pero también de expertos en clínica del dolor o internistas y geriatras con especial atención a los cuidados paliativos.
- Aspectos éticos relacionados con la atención a los enfermos.
- Investigación tanto básica como clínica o ambas (traslacional). Tras décadas alejados en España de las primeras potencias en investigación, en la década de los ochenta y especialmente los años noventa se desarrollaron en nuestro país grupos, centros y laboratorios de alta calidad y competitivos a nivel mundial. Por dar algunos ejemplos, aparición de Grupos Cooperativos para la Investigación Clínica, algunos de ellos tan antiguos como el TTD (Tratamiento de Tumores Digestivos) activo desde 1986, ONCOPAZ, GEICAM (Grupo Español Cáncer de Mama), GERMINAL (Tratamiento de tumores germinales), GECP (Grupo Español Cáncer de Pulmón), SOLTI (Terapia de Intensificación), GEICO (Grupo de Estudio e Investigación en el Carcinoma de Ovario), etc. La incorporación en esos años ochenta y noventa a SEOM (y otras sociedades científicas de oncología españolas) de oncólogos formados en países con un mayor protagonismo histórico en I+D del cáncer, también nos ayudó a dinamizar los cambios hacia la investigación.
Principales áreas de la oncología
Existen tres áreas principales de la oncología:
- la oncología médica dedicada al diagnóstico y tratamiento del cáncer, centrada en la atención del enfermo con cáncer como un todo, al que se trata con quimioterapia, terapia con hormonas, inmunoterapias y otros medicamentos dirigidos a inhibir dianas moleculares concretas como pueden ser los oncogenes mutados.
- la oncología quirúrgica dedicada al tratamiento del cáncer que utiliza la extirpación del tumor y de los tejidos circundantes (incluyendo ganglios linfáticos) durante una operación quirúrgica.
- la oncología radioterápica es una especialidad médica con un ámbito específico también de actividad quirúrgica, dedicada a los aspectos diagnósticos, cuidados clínicos y terapéuticos del enfermo oncológico, primordialmente orientada al empleo de los tratamientos con radiaciones.
Es habitual la combinación, bien simultanea o bien secuencial, de este tipo de tratamientos para lograr un mayor efecto o una mejor prevención. Por ejemplo, para tratar un cáncer de mama se puede precisar de cirugía oncológica de mama para extirpar el tumor, seguido o a veces precedido de un tratamiento de oncología médica (quimioterapia, terapia hormonal y/o terapia dirigida frente al HER2) y de un tratamiento de oncología radioterápica (radioterapia sobre la mama y los ganglios de la axila).
Historia y evolución de la oncología
Lo que hoy conocemos bajo el término genérico de cáncer ha existido probablemente siempre en el ser humano moderno.
En 1935 el Dr. Lawrence describió un tumor óseo en una mandíbula encontrada en África Oriental perteneciente a un individuo, cuya datación paleontológica, lo ubicaba viviendo a comienzos de la era Pleistocénica (de 1.600.000 a 100.000 años a.C.).
Pero la primera referencia histórica de un tumor la hizo Heródoto (520 a.C.) al describir el cáncer de mama que padecía Atosa, esposa de Darío I, rey de Persia.
El término carcinoma fue acuñado en la Antigua Grecia. A partir de Hipócrates (460 a.C.) se emplean los términos carcinos y carcinomas para la descripción de tumores.
Hasta mediados del siglo XIX el tratamiento de tumores fue elemental en Europa, basado mayormente en la extirpación con técnicas muy rudimentarias, pero la aparición de la anestesia, la asepsia y el microscopio promovieron importantes mejoras en el tratamiento de las enfermedades neoplásicas.
En 1899 apareció la radioterapia, usando los rayos X como tratamiento.
En 1939 se descubrió la importancia de las hormonas para el desarrollo de algunos tumores, especialmente en cáncer de mama y cáncer de próstata, por lo que se promovió su uso para algunas terapias.
A partir de 1946 se inició el uso de agentes quimioterápicos para el cáncer (con mostazas nitrogenadas para enfermedad de Hodgkin, linfosarcoma y leucemias). Desde entonces la cirugía, la radiación y la quimioterapia han sido los principales métodos para combatir al cáncer.
En los últimos años la tendencia son los tratamientos cada vez más personalizados. Se continúan desarrollando decenas de nuevos tratamientos oncológicos utilizando métodos biológicos que van desde la edición genética hasta la inmunoterapia. De esta manera, se busca utilizar tratamientos dirigidos en forma especial para cada una de las principales dianas moleculares terapéuticas de los distintos tipos de cáncer.
Todos estos avances en el conocimiento de la enfermedad, la precisión en los diagnósticos y las mejoras en los tratamientos han permitido disminuir la toxicidad de los tratamientos convencionales de la quimioterapia (por ejemplo, los factores de crecimiento de los glóbulos blancos que reducen los riesgos de infección severa, o los anti eméticos que disminuyen la náusea y ganas de vomitar) y también aumentar la supervivencia al cáncer. Desde 2007 este aumento ha sido de 3,3 puntos en hombres y 2,6 en mujeres; situándonos actualmente en una tasa de supervivencia media para todos los cánceres de 55,3% en hombres y el 61,7% en mujeres. El cáncer ya es curable en la mayoría de los casos clínicos, y en muchos cánceres se ha progresado de forma espectacular: por ejemplo, en el cáncer de mama se ha pasado de una supervivencia a largo plazo del 40% hace tan sólo unos cuarenta años, a tasas superiores al ochenta por ciento o más.



